Dar y Recibir

El dar es hacer que algo propio pase a otra persona de manera voluntaria, es símbolo de generosidad, de compartir, de no quedarse nada guardado, es entender que es más rico quien nada tiene, sobretodo cuando nace desde el corazón. Y hay personas a quienes se les facilita más que a otras.

 

El recibir, es tomar lo que se nos da, es permitir que lleguen a nosotros cosas, bienes, relaciones, y aceptarlas en nuestras vidas, tal y como llegan, con los brazos abiertos y con agradecimiento.

 

Normalmente estamos educados a dar, a compartir, a ayudar a los demás, y eso es bello y perfecto. El problema viene cuando no sabemos recibir, y se pierde ese equilibrio.

 

Lo bello de saber recibir, es que ayudamos a los otros a dar, y eso también contribuye a su felicidad. Pensamos que hacemos felices a los demás sólo dando, mientras que también los hacemos felices permitiendo que ellos den.

 

Cuando tenemos un sano equilibrio entre ambas cosas, se logra la acción de sentirnos bien y hacer sentir bien a los demás, que, según Aristóteles, es en donde se encuentra la verdadera felicidad, concepto cotidiano pero a la vez olvidado.

 

Busquemos ese hermoso equilibrio entre dar y recibir, con la práctica consciente, no nos cuesta nada, y ganamos mucho.