¿Necesito flexibilidad para hacer yoga?

Uno de los grandes mitos que existen acerca del yoga, es que es sólo para personas flexibles. Y aunque parezca sorprendente, hay quienes no quieren probar una clase porque se consideran poco flexibles.

 

La práctica de yoga nos ayuda a desarrollar fuerza y flexibilidad, así que si consideras que te falta una de estas dos, y quisieras desarrollarla, estás en el camino correcto.

 

Muchas personas me comentan que no han querido practicar yoga porque son poco flexibles, o porque no tienen fuerza, y se intimidan al ver a personas alcanzado posturas en donde se están tocando los pies, están haciendo amarres como pretzels, o bien, posturas en las que evidentemente usas fuerza y cargas todo tu cuerpo con tus brazos.

 

Déjame decirte algo, normalmente las personas son o flexibles o fuertes, y bueno, de pronto hay quienes son un poco de las dos, pero normalmente tienes desarrollada una de estas dos cualidades. Puede ser que seas super flexible, pero te falte muchísima fuerza para sostener posturas, o bien que seas super fuerte y puedas sostener posturas por mucho tiempo, pero te falte flexibilidad.

 

Lo bonito de esto es que con la práctica y constancia, vas desarrollando aquello que te falta, entonces quienes son flexibles trabajan en desarrollar fuerza, y quienes son fuertes trabajan en desarrollar flexibilidad. Sácale provecho a esto, date cuenta de que sí puedes hacer muchas cosas, y poco a poco con práctica y constancia irás desarrollando aquello que te falta.

 

Y bueno, al final de cuentas, para qué me sirven la fuerza y flexibilidad? Físicamente nos ayudan a sentirnos mejor, y a prevenir lesiones, pues al mover el cuerpo en diferentes direcciones y formas, fortalecemos músculos y huesos que normalmente no trabajamos, además de que te da una oportunidad de explorar nuevos límites. Mentalmente, se refleja en una mayor capacidad de concentración, de toma de decisiones y de enfoque, así como en la capacidad de entender otros puntos de vista. Emocionalmente, nos hacemos más fuertes, resilientes, tolerantes, compasivos y sobretodo, aumenta nuestra capacidad de amar.

 

Así que la próxima vez que tengas la oportunidad de practicar yoga, anímate a probar!

 

Namaste.